Publicación
Lo que ocurre en tu cuerpo al hacer ejercicio ayuda a entender la Medicina Nuclear
Al caminar, correr o realizar cualquier actividad física, los músculos modifican su demanda de energía y otros sistemas del cuerpo responden para sostener ese esfuerzo. Estos cambios cotidianos ayudan a entender cómo la Medicina Nuclear estudia procesos relacionados con la función y el metabolismo.
“Cuando explico qué estudia la Medicina Nuclear, el ejercicio es un buen ejemplo: basta con movernos para que cambien la demanda de energía, la circulación y la actividad de distintos tejidos dentro del cuerpo.”

Dr. Francisco Romero
Médico Especialista en Medicina Nuclear
Cuando el músculo trabaja, necesita más energía
Subir escaleras, caminar a paso rápido o hacer ejercicio provoca cambios que podemos percibir casi de inmediato: La respiración se modifica, el corazón aumenta su trabajo y los músculos empiezan a requerir más energía para mantener el movimiento. Detrás de esas respuestas visibles ocurren numerosos ajustes que permiten al organismo adaptarse al esfuerzo.
Aquí entra el metabolismo. Este término reúne los procesos que permiten a las células obtener, transformar y utilizar energía para realizar sus funciones. Los músculos participan constantemente en estos procesos, incluso durante el reposo, aunque sus necesidades cambian cuando comienzan a trabajar con mayor intensidad.
Para responder al movimiento, el músculo utiliza distintas fuentes de energía, entre ellas glucosa y ácidos grasos. La proporción en que utiliza cada una cambia de acuerdo con factores como la intensidad y duración de la actividad, mientras el organismo ajusta el aporte de oxígeno y nutrientes que necesita el tejido.
El corazón y la circulación forman parte de esa respuesta. Al aumentar el esfuerzo, el flujo sanguíneo se adapta para llevar oxígeno y nutrientes hacia los tejidos activos y ayudar a sostener su funcionamiento. De esta manera, lo que comienza con una contracción muscular involucra una respuesta coordinada de varios sistemas.
Este comportamiento permite entender una idea importante: la actividad de nuestros tejidos cambia continuamente de acuerdo con lo que estamos haciendo.
El metabolismo permite observar qué tejidos están más activos
Si la actividad de un músculo cambia cuando hacemos ejercicio, también cambia la manera en que utiliza determinados recursos. Esa relación entre actividad y metabolismo es relevante para la Medicina Nuclear porque algunos estudios permiten obtener información relacionada con procesos que están ocurriendo dentro de los tejidos.
Para ello se utilizan radiofármacos cuya distribución está vinculada con una función o proceso biológico determinado. El equipo de Medicina Nuclear registra esa distribución y genera imágenes que el especialista analiza de acuerdo con el objetivo del estudio.
Un ejemplo es el PET utilizado para estudiar el metabolismo de la glucosa. Determinados tejidos captan glucosa en relación con sus necesidades metabólicas, por lo que la distribución del radiofármaco permite observar patrones de actividad dentro del organismo.
El músculo ofrece una forma muy cercana de comprenderlo. Una región muscular que ha estado trabajando recientemente puede presentar un comportamiento metabólico diferente al que tendría durante el reposo. Esa diferencia tiene una explicación fisiológica: el tejido estuvo activo y necesitó recursos para realizar su función.
Este principio ayuda a entender por qué la Medicina Nuclear presta tanta atención a la distribución de un radiofármaco. La imagen representa procesos que estaban ocurriendo en el cuerpo durante un momento determinado, y el contexto en que se realizó el estudio forma parte de su interpretación.
Por qué la actividad física puede ser relevante antes de ciertos estudios
La relación entre ejercicio y metabolismo también tiene una consecuencia práctica. En determinados estudios de Medicina Nuclear, la actividad muscular reciente puede influir en la distribución del radiofármaco y generar captación en músculos que estuvieron trabajando.
Por ejemplo, cuando un protocolo busca evaluar el metabolismo de la glucosa, interesa que las condiciones previas al estudio favorezcan una distribución adecuada para la pregunta clínica que se quiere responder. Una actividad muscular intensa antes del procedimiento podría modificar el patrón que posteriormente se observa en las imágenes.
Por esta razón, algunos estudios incluyen indicaciones relacionadas con el ejercicio o el esfuerzo físico durante su preparación. Las instrucciones cambian según el estudio y el radiofármaco utilizado, por lo que deben seguirse las recomendaciones específicas proporcionadas por el servicio de Medicina Nuclear.
Entender la razón detrás de estas indicaciones también cambia la manera de ver la preparación. Cuando se pide evitar determinada actividad física, esa recomendación está relacionada con el proceso biológico que el estudio necesita observar y con la calidad de la información que se busca obtener.

Dudas comunes sobre ejercicio, metabolismo y Medicina Nuclear
¿Metabolismo significa quemar calorías?
El gasto de energía forma parte del metabolismo, pero el concepto abarca muchos más procesos. Las células utilizan energía para mantener sus funciones, reparar tejidos, producir sustancias, comunicarse y responder a las necesidades del organismo.
Cuando hacemos ejercicio, parte de esa actividad metabólica cambia porque los músculos requieren más energía para sostener el movimiento.
¿Los músculos utilizan más glucosa durante el ejercicio?
La actividad muscular aumenta las necesidades energéticas del tejido. La glucosa es una de las fuentes que el músculo utiliza para obtener esa energía, junto con otras fuentes como los ácidos grasos.
La forma en que el organismo obtiene y utiliza energía cambia con las características de la actividad física y con las condiciones de cada persona.
¿Hacer ejercicio puede modificar lo que aparece en un PET/CT?
La actividad muscular reciente puede modificar el metabolismo de los músculos involucrados y afectar la distribución de ciertos radiofármacos. Por eso algunos protocolos de PET/CT incluyen instrucciones relacionadas con la actividad física antes del estudio.
Si tienes un PET/CT programado, las indicaciones que recibiste para ese procedimiento son las que deben guiar tu preparación.
El movimiento nos muestra un cuerpo que está cambiando todo el tiempo
La actividad física ofrece un ejemplo cotidiano de algo que ocurre constantemente dentro del organismo: los tejidos ajustan su funcionamiento según las demandas del momento. Un músculo que trabaja modifica sus necesidades energéticas, el corazón y la circulación responden al esfuerzo y el metabolismo se adapta para sostener esa actividad.
Comprender ese proceso ayuda a entender por qué la Medicina Nuclear estudia la función del cuerpo a través de la distribución de distintos radiofármacos.
Si tienes indicado un estudio de Medicina Nuclear y recibiste instrucciones relacionadas con ejercicio o actividad física, pregunta a tu médico tratante o al especialista cuál es la preparación que corresponde a ese estudio y por qué es importante seguirla.
