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Cómo ayudar a mantener activo el cerebro de un adulto mayor
Mantener activo el cerebro durante la vejez puede formar parte de actividades tan cotidianas como conversar, caminar, cocinar, aprender algo nuevo o convivir con otras personas. La idea es encontrar formas de seguir participando, tomando decisiones y haciendo actividades que tengan sentido para cada persona
“Cuando pienso en cómo cuidar la actividad mental de un adulto mayor, recomiendo mirar primero su vida cotidiana: qué disfruta, qué sabe hacer, con quién convive y en qué actividades todavía puede participar de manera activa."

Dr. Francisco Romero
Médico Especialista en Medicina Nuclear
Mantener activo el cerebro también pasa por la vida cotidiana
Cuando pensamos en mantener activo el cerebro de un adulto mayor, es fácil imaginar crucigramas o ejercicios de memoria. Pueden ser entretenidos, pero hay muchas otras maneras de poner en práctica la atención, el lenguaje, la memoria y la capacidad de aprender.
Conversar, leer, escuchar música, jugar, mantener un pasatiempo o aprender algo nuevo son actividades que hacen que el cerebro siga participando. Mi recomendación es partir de aquello que la persona disfruta, porque es más fácil mantener una actividad cuando también resulta interesante.
No todas las actividades tienen que parecer ejercicios
Una actividad cotidiana puede involucrar distintas capacidades sin sentirse como una tarea. Un juego de mesa puede requerir atención y estrategia; escuchar música puede despertar recuerdos y conversación; aprender a utilizar una nueva función del teléfono implica práctica y memoria.
También puede ser interesante retomar un pasatiempo, descubrir uno nuevo, leer sobre un tema que genere curiosidad o compartir conocimientos con otras personas.
Recordar también puede ser una forma de convivir
Las fotografías, canciones, lugares o historias familiares pueden abrir conversaciones sobre experiencias pasadas. No hace falta convertir esos momentos en preguntas para comprobar cuánto recuerda una persona.
Compartir una historia y dejar que la conversación avance naturalmente puede involucrar memoria, lenguaje y atención mientras se disfruta el momento.
El movimiento y la convivencia también cuentan
El cerebro forma parte del resto del cuerpo, por lo que mantener una vida activa también puede incluir movimiento y contacto con otras personas.
Caminar, bailar, salir, conversar con amigos o participar en actividades sociales reúnen diferentes estímulos al mismo tiempo. Una salida, por ejemplo, puede involucrar movimiento, conversación, atención al entorno y decisiones sencillas durante el día.
La actividad debe ajustarse a lo que resulte cómodo y adecuado para cada persona.

Algunas dudas comunes sobre mantener activo el cerebro
¿Hay que hacer ejercicios de memoria todos los días?
No existe un ejercicio específico que todas las personas deban realizar diariamente. Los juegos de memoria son una opción, pero también pueden mantenerse activas distintas capacidades al leer, conversar, aprender, jugar, crear o realizar actividades que resulten interesantes.
Lo importante es mantener variedad y participación sin convertir cada momento en un entrenamiento.
¿Aprender algo nuevo puede ser útil?
Aprender algo nuevo pone en juego atención, memoria y práctica. Puede ser una actividad artística, un juego, una habilidad digital o cualquier tema que despierte curiosidad.
No necesita ser complicado. Incluso pequeños retos pueden darle al cerebro algo nuevo que explorar.
¿Qué pasa si noto cambios en su memoria?
Tener un olvido ocasional no permite saber por sí solo si existe un problema. Si notas cambios importantes o persistentes en la memoria, el lenguaje, la orientación o la manera habitual de desenvolverse, conviene comentarlo con su médico.
Mantener intereses también es una forma de cuidar el cerebro
En este Día del Abuelo, podemos pensar en algo sencillo: seguir creando momentos para conversar, aprender, moverse, jugar, recordar y disfrutar intereses propios.
No existe una única actividad para mantener el cerebro activo. Mi recomendación es buscar opciones que despierten curiosidad y que la persona realmente disfrute, porque cuidar la actividad mental también puede formar parte de los momentos que compartimos todos los días.
